Revista
Domingo, El Nuevo Diá
27 de agosto de 2000
Por
Bibiana Ferraiuoli Suárez
Photos Luis Vidal (English translation)
Diálogo con tres
El sonido del tres de Nelson González no conoce limites. Quizás por eso él es uno de los mejores tresistas del mundo -si no el mejor
El sol está candente, vaya día
para prenciar el ensayo de la banda que tocará en el esperado concierto Marc
Anthony Live. Pero ahí están, sudando la gota gorda, todos los integrantes del
grupo en la tarima improvisada en el estadio Hiram Bithorn. En inglés y en
español se quejan del abrumador calor que los arropa, !es pleno melio día!
Pero cuando de tocar se trata, son ellos quienes generan la energía.
Estala entonces la magia.
Y en medio del cadencioso ritmo de los instrumentos de percusión - los
timbales, la batería, las congas - se destaca el sonido del tres, distinto a
todo lo demás. Tras él, resalta la figura pequeña de Nelson González, quien
deja resbalar con absoluta libertad y melodía sus dedos sobre las cuerdas.
Parece hechizado por el propio sonido que hace. Las gradas del público
imaginario ni existen, está absorto conversando con su tres. Es un diálogo
cuya intimidad sólo ellos dos entienden.
"Cuando toco el tres, no escucho ni los aplausos. Uno se entrega a la música y el instrumento se entrega a ti. Me meto dentro de la canción porque si el público quiere bailar hay que hacerlos bailar, si quieren gritar hay que hacerlos gritar. Para eso hay que estar dentro del instrumento y cuando eso se consigue sales del escenario completo. porque la monida de un músico son los aplausos", expresa Nelson, uno de los mejores tresistas del mundo entero, sino el mejor. Y es puertoriqueño. Nació en la costa de Vega Baja.
Pero
por más íntimo que pueda tornarse el diálogo con su instrumento, Nelson dabe
mantenerse en perfecta sintonía con el palique colectivo del piano, las
trompetas y los demás instrumentos. De cuando en vez, levanta su mirada y se
sonríe con los músicos. Es el mayor del grupo y la vos de la experiencia. Así
se siente y así lo quieren. Incluso tiene a varios músicon bajo su tutela.
Finaliza la sesión, calla la explosiva música y toman un breve descanso, si se le puede llamar descanso. Es que Marc Anthony acaba de subir a la tarima, ataviado con gorra azul, gafas socuras, camisa de manga larga, pantalones cargo al tobillo y sandalias de cuero. Llega sonreído, saluda y recorre de lado a lado la tarima- haciendo un gesto similar a un Pedro Picapiedras indeciso. pero Marc sólo imita su rápido caminar. Lo convencen los sonidos de la banda, le gusta lo que escucha, asiente con la cabeza. Vuelve a bordear el filo de la tarima -su andar comienza sentir la corriente musical, hay algo de contoneo en sus movimientos. A su vez, fuma un cigarrillo. De pronto se detiene, observa el mar de sillas blancas vacías y suspira. Una estela se humo queda atrás.
Pasa el minuto -¿de paz, de miedo, de sentimiento?-
y se vira hacia sus músicos, quienes tocan los primeros acordes de Preciosa,
y les dice (se
escucha de sus labios pero también se lee en su lenguaje
corporal): "Se me paran los pelos de punta". Poco después comienza a
cantar junto a la banda y la fusión de los sonidos con su potente voz
hace más magia.
Tras un afinado los hijos de la libertad celebran el acto.
El cantante se confunde en palmadas con varios in
tegrantes de la banda. Pero al
llegar a Nelson le extiende un largo abrazo. Marc le agradece nuevamente que
toque en su banda. No es la primera vez que se lo dice, el cantante ha reiterado
en más de una ocasión que tener a Nelson González ensu banda es "un
honor". El tresista sonríe con cierta timidez al relatar el encuentro y
agrega que en los instantes del abrazo, le envió otro abrazo y saludo de un
amigo compartido, Danny Rivera.
En Marc, dice Nelson, no sólo vive un gran cantante sino un
sincero amigo. Cuenta que se
conocieron en la filmación de la obra The Capeman-
el tresista hace hincapié en que Paul Simon es un genio musicaly desde entonces
hubo química. "El me preguntó si quería tocar en su banda y aquí estoy".
Explica que aunque la música de Marc Anthony es pop, y su tres es supuestamente
un instrumento de tradición, la mezcla es nítida. "El es el director de
la orquesta y él nos transmite con su voz las energías y esa misma fuerza la
traducimon con el sonido de cada instrumento". De seguido añade que,
"el tres no es tan tradicional como parece. La música que toco en su banda
no es nueva para mí. Por lo menos la manera en la que altero el sonido, porque
no me gusta ponerle límmites a un instrumento". Viaja entonces a los años
70 para
recordar
que en esa década el grupo Típica '73, del que formó parte, "revolucionó
por completo la música latina y americana, el jazz y los blues. Se creó una
fusión explosiva. Yo era el bebé del grupo, no podía decir mucho pero me
atreví con ellos a crear un poco de rock, a cambiar el sonido tradicional del
tres. Pensaba que el tres era mi guitarra eléctrica. Ojalá me consideren el
Jimmy Hendrix del tres cuando se escriba la historia de la música",
comenta.
En el reciente concierto de Marc Anthony -de
cuya banda forma parte esencial- el el estadio Hiram Bithorn, Nelson González
mostró feliz al público el mensaje en pro de Vieques que pintó en la parte
posterior de su tres.
Así como le gustan el escándalo de la guitarra en el rock y tener la adrenalina al máximo, a Nelson - quien se mudó a Nueva York cuando estaba en sexto grado, junto a sus padres- también le gusta latranquilidad. "No busco oportunidades, sillegan bien, la fama no me interesa. Y sé que es difícil para muchos, por eso a los muchachos, cuando estamos de gira les hago arroz con pollo y tostones. Para que se sientan en sus casas. Tambíen me gusta viajar con frecuencia Puerto Rico y perderme en Vega Baja con mi familia". Nelson también un ávido lector. En sus horas de quietud se entretiene con los mundos de Gabriel García Márquez, con las ocurrencias de Mario Vargas Llosa y con los versos de Pablo Neruda. "Aaah, como me gusta la poesía". Dice mientras abraza su tres.
Que un puertorriqueño sea un
virtuoso del tres es algo ligeramente extraño en el universo musical, poeque el
hermoso instrumento tiene sus raíces en Cuba. De acuerdo con el Diccionario de
la Música Cubana, de Helio Orovio, "Hace 1892, un personaje casi
legendario conocido como Nené Manfugás tocaba el tres en las calles de
Santiago de Cuba, traído de Baracoa". Derivado de
la guitarra, el tres
const de tres cuerdas sobles, de acero, sobre brazo y caja de madera, afinadas
al unísono, dos en octava alta y la otra en octava más baja, en re menor.
Siempre se le ha identificado como un instrumento típicamente cubano. De hecho,
a Nelson -quien comenzó tocando el tres en una Iglesia Pentecostal en Nueva
York- los integrantes del grupo de Cachao, con quienes toca todavía, le decían
que tenía que ser cubano. Él contestaba en la negativa con orgullo: "no,
yo soy de Puerto Rico como el coquí". Aunque n sus inicios Nelson tocó la
guitarra, el sonido del tres lo sedujo no sólo por su ternura, sino por el reto.
"En el tres las cuerdas don separadas. La afinación es distinta. El tres
no te daja hacer cosas súper ligeras como el cuatro y la guitarra.. Para
mí es un reto, porque no es fácil tener un sentido ritmico fuera de lo común"
admite. Más allá del reto personal, Nelson siente una vocación hace este
instrumento. "En Puerto Rico, como en otros países, las constumbres están
el peligro de extinción. Y es una tradición lindísima que no puede morir".
Por ello, entre concierto y concierto, da clases a diez estudiantes de diversas
nacionalidades hispanoamericanas. Además planifica (todavía está ultimando
los detalles con la casa deitora) un libro explicatico sobre el tres.
Quien conoce a Nelson sólo tiene palabras de bien para su persona. Así de franco fue su hijo Joseph, quien andaba absorbiendo talento musical ese caliroso viernes en la tarima del Hiram Bithorn. Josseph también banta y baila músical ese caluroso viernes en la tarima del Hiram Bithorn. Joseph también canta y baila música folklórica. A fines de este año, padre e hijo grabarán un disco juntos. Tanto joseph como los miembros de la banda -entrevistados al azar- coinciden en que el don de humilidad del tresista sobre pasa todas sus demás virtudes y defectos. Revista Domingo supo que en su tiempo libre, sin ningún alarde de reconocimento, el tresista colabora con SER de Puerto Ricon, losCentros Sor Isolina Ferré y entidades de mujeres maltratadas. En meses recientes le pidió a su amigo Andy Garcia- el guapo actor cubano- que hiciera el vídeo para los niños de SER, y el actor lo hizo sin titubeos.
Nelson es igual o más
talentoso que sus colegas artistas. Ha estado con Madonna y ha
colaborado son
Gloria Estefan: ha sido incitado tres veces a tocar con la banda del show de Jay
Leno, ha estado en Saturday Night Live. Los mismos aristas elogian su
talento, pero su pisada es sigilosa. Una pisada que se puede comparar, tal vez,
con la música de su tres, una melodía dulce y honda. Así él cala en los
demás.
Convesar con Nelson es también alzar vuelo. Es tomar una clase de música en poccas horas, porque su trayectoria se remonta al Nueva York de los 70, con las orquestas de Ray Barretto, Típica 73, la Fania. Al génesis de la salsa clásica -que poco tiene que ver con la moderna.
Pero antes de eso, relata, fue bendecido desde sus comienzos, primero porque escogió un instrumento que pocos tocan y segunndo proque era adolescente en la época de gloria de la salsa. Su primera tarima fue a los 18 años con oa orquesta de Justo Betancourt. Pero diariamente, se claba en las populares sesiones de descargas en un club llamado "and Vinny's" entre otros que adornaban la Gran Manzana. Y lo que más le impactó a este vegabajeño fue las música afrocubana. "Es que la música negroide: el guajeo, la columbia, el son montuno, la plena y la bomba enloquecen. También me llamó mucho la atención la importancia y la paarticipación que le da al tres. Es vital porque hace la función del piano en los sextetos. Cómo no me iba a enammorar. Empecé entoneces a coleccionar música de este género. Todo lo que encontraba, lo compraba y después experimentaba". De esas sesiones de descarga comenzó a regarse la voz de este chiquiito. Y llovieron las ofertas en los diversos clubes nocturnos de Queens. Que si Cachao, compartir tarima con Lino Frías de la Sonora matancera, la Orquesta Revelación de Ismael Miranda, Willie Colón, Oscar Hernándes -director de Son del Solar-, Ray Baretto, Típica 73, Nicky Marerro y las Estrellas de Fania. Casi nada.
Así que cuando le preguntamos a Nelson si recuerda el siguiente estribillo no pudo más que reírse, recordando con ternura aquellas largas sesiones de descarga musical:
| "Hay una orquesta señores, que tiene un sonido total Suena a charanga, suena a conjunto. Suena sensacional. Arrancan con una rumba, salsa, guajira o bembé Escucha el nuevo sonido de la Típica 73" |
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"¡¡Y de dónde tú sacastes eso, diabloooo!!" responde y sonríe, abrumado por el calor pero con la satisfacción de que su tres ha dejado juellas, escribiendo nuevos senderos musicales. RD