Versiones explicativas

P: "En la nona, y dezima [coplas] dize, q[ue] lo q[ue] ocultaua vestida, hiziera vltraje, y venciera desnudas a Venus, Palas, y Iuno, quando sentenciò en el Ida Paris, sobre la Mançana de la Discordia." (col. 780)

SM: "Los demas miembros, que no se pueden nombrar, ni ver honestamente eran de marmol, cuyos relieues ocultos hizieran vltraje morbido a los de las tres Deidades, Venus, Palas, y Iuno, la vez que Paris fue su Iuez, y declarò qual era la mas hermosa." (35vo)

Comentarios y notas

El et coetera es de mármol. Semejante técnica había utilizado antes. Vid.:

lo demás, señoras,
que el manteo cobija,
parte son visiones,
parte maravillas.
("Hanme dicho, hermanas,"
romance, MG-24, 49-52)

Lo demás, Letrado amigo,
que yo os pudiera decir
por mi fe que me ha rogado
que lo calle el faldellín.
("Dejad los libros ahora,"
romance, MG-32, 41-44)

entre lo que no se ve
y lo que brujuleamos
metió una basquiña verde
el bastón terciopelado.
("Aunque entiendo poco griego,"
romance, MG-64, 145-148)


Cf., además:

Vete con Dios pastorcillo,--------
no te sabes entender;
hermosuras de mi cuerpo
yo te las hiziera ver:
delgadita en la cintura,
blanca soy como el papel,
la color tengo mezclada
como rosa en el rosel,
las teticas agudicas
que el brial quieren hender,
el cuello tengo de garza,
los ojos de esparver,
pues lo que tengo encubierto
maravilla es de lo ver.
(Cancionero, 80, p. 278)

et coetera. Se trata de una frase latina (conj. copulat. más substantivo plural neutro) que significa 'y lo demás,' 'y lo que falta.' Sin embargo, al anteponer el artículo masculino a la frase latina, se convierte en falso sustantivo de varia ambigüdad erótica; i.e., en aquello que, por fingido pudor, debe callar el poeta.

de mármol. Se continúa la imagen de Tisbe como materia luciente.

relieves ocultos. 'los contornos del cuerpo de Tisbe revestido de sus vestiduras.'

relieves. "Relieve llamamos aquellas cosas q[ue] en piedra, ò metal se realça[n], forma[n]do lo q[ue] se prete[n]de representar. Pertenece ... a la estatuaria: viene del Verbo Latino, relevo, âs, que vale en nuestro idioma, leuantar, ò realçar." (SC, II, p. 263)

El vocablo es, propiamente, derivación del italiano rilievo. Cf. J. H. Terlingen, Los italianismos en español desde la formación del idioma hasta principios del siglo XVII (Amsterdam: N. V. Noord-Hollandsche Uitgevers Maatschappij, 1943), pp. 144-145.

Cf. Jáuregui, Obras, ed. Inmaculada Ferrer de Alba, Clásicos Castellanos 182, "Diálogo entre la Naturaleza y las dos Artes Pintura y Escultura," vv. 49-60:

Pintura.

El esculpir o pintar
ficción ha de ser forzosa.
Y habiendo de ser fingido
lo pintado y lo esculpido,
bien ebe ser más preciado
lo quefinge el relevado
y le aumenta el colorido.

Escultura.

Mi relievo no es ficción.

Pintura.

No; mas el arte esencial
es fingir lo natural;
y siempre tus obras son
algún mármol o metal.

ocultos. Del latín occultus, -a, -um; part. pas. de occulere 'esconder, disimular.' Vid. Vilanova, II, pp. 254-259; 853.

mórbido. Del latín morbidus, -a, -um 'enfermizo, malsano.' Primera documentación (según Corominas, III, p. 431, que además afirma que Lope de Vega lo censura como neologismo en la Dorotea, III, esc. 3): 1617, en Góngora. "Morbido es vocablo Toscano, con que los pintores da[n] a entender miembros tersos, lisos, suaues, y bien proporcionados" (SM, 37ro). Cf. Terlingen, op.cit., pp. 116-117.

a los divinos desnudos. En general, los dioses paganos que casi siempre figuran desnudos en las obras artísticas; explícitamente, Venus, Palas y Juno.

divinos. Del latín divinus, -a, -um 'de los dioses, digno de los dioses.' Vid. Vilanova, I, pp. 709-717. Terlingen (op.cit. p. 300):

Según el testimonio de Lope de Vega que se da a continuación, era término nada usual en español, pero común en Italia: '...escribió [Francisco de Figueroa] estas canciones con mucho gusto por ser (aunque breve elogio) sujeto de hombre tan único, que mereció llamarse El Divino (entre Hespañoles, peregrino término, i voz respetada, que pocas veces mira humanos merecimientos; aunque común en Italia)...'

desnudos. "Mórbido, desnudos: termes techniques empruntés au vocabulaire de la peinture." (J, p. 20)

la vez que se vistió Paris / la garnacha de Licurgo. 'aquella vez que Paris sirvió de juez.' Se alude al conocidísimo juicio de Paris.

El juicio de Paris, Rubens, 1638-1639

Juicio de Paris. En plenas bodas de Tetis y Peleus, padres de Aquiles, lanzó la Discordia una manzana de oro entre los huéspedes que tenía inscrita "Para la más hermosa." Como Venus, Palas y Juno, entre las presentes, se creyeron con derecho a ella, y como los demás dioses estimaron que dar su opinión sería empresa sumamente arriesgada, Júpiter encargó a Hermes (Mercurio) que condujese a las tres diosas contendentes ante Paris para que éste decidiese. Fueron, y cada una de ellas, por obtener la manzana, le hizo promesas diferentes al joven juez: Juno le ofreció el imperio de Asia entera; Palas, la sabiduría y la victoria en todos los combates; Venus, el amor de la mujer más hermosa--Helena de Esparta. Sobornado por las promesas de Venus, le dio la manzana a la diosa del amor, la cual le ayudó luego a raptar a Helena, causando con ello la pérdida de Troya. Vid. Bergua.

Cf.:

Arcipreste de Hita, Libro de buen amor, ed. Julio Cejador y Frauca, Clásicos Castellanos 14, 11a ed. [Madrid: Espasa Calpe, 1970], copla 223, p. 87:

Por cobdiçia feciste à Troya destroyr
Por la mançana escripta, que s' non devier' escrevir,
Quando la dió á Venus Paris por le induzir,
Que troxo à Elena, que cobdiçiava servir.


La Celestina, p. 56:

Cal[isto]. - ... Aquella proporción, que veer yo no pude, no sin duda por el bulto de fuera juzgo incomparablemente ser mejor, que la que Paris juzgó entre las tres Deesas.

Góngora, El doctor Carlino, MG-422, II, 1225-1236:

Lucrecia bella, el Príncipe Troyano----------------
(que tan por su mal fue pastor Ideo)
cuando admitió a duelo soberano
tres derechos divinos y un deseo,
no vio distinto, no, en medio del llano,
--------------------
lo que yo junto en vuestro lecho veo;
beldad desnuda, con saber armado,
y valor de excelencias coronado;
y así en mi bolsa he dado
a Venus los estrechos dulces nudos,
a Juno el oro, a Palas los escudos.


El juicio de Paris fue uno de los mitos más propensos a ser burlados. Véase, por ejemplo, Rojas Zorrilla, Lucrecia y Tarquino, II, vv. 1001-1064:

Fabio.

Paris, Paris, ¿dónde vas----------------
con esa manzana de oro?
¿Haste hallado algún tesoro?

Paris.Necio y enfadoso estás.
Júpiter sacro me ha dado
una comisión valiente.
Fabio.Luego, ¿quiere verte ausente?
Pensar á que eres casado.
Paris.Necio, su saber limitas.
Fabio.Es, por dicha, la primera
comisión que en esta era
se habrá dado con pepitas.
Paris.Que se dé a la mas hermosa,
dice, la manzana.
Fabio.Extraño
y afrentoso desengaño.
Comisión es peligrosa
o peliaguda, señor;
porque ¿quién se ha de atrever,
entre mujeres, a hacer
a una sola tal favor?
Paris.Merézcalo su hermosura.
Fabio.Pues, ¿quién lo contrario piensa?----------------
cierto tienes por la ofensa
mojicón y arañadura.
Paris.Venus, Juno y Palas son
deidades pero mujeres;
digo, señoras de coche.
Fabio.¿De choche, señor? Advierte
que ya anda en coche la jácara.
Paris.Así Júpiter lo quiere.
Dícenme que Juno es zamba.
Fabio.Eso fuera inconveniente,
si en vez de los guardainfantes,
calzas la dueña vistiese.
Paris.Dicen que Venus es tuerta.
Fabio. No es achaque suficiente.
Háblala del otro lado;
que el ojo derecho tiene.
Paris.Palas, cargada de espaldas.
Fabio.Que pregunte no te pese,
¿si es gentilhombre corcova,
o corcova que ennanece?
Paris.Tiene garbo y garavato,
común falta de mujeres,
con que engañan, tomajonas,
los galanes boquimuelles.
Vamos a ver a las tres.
Fabio.Vamos, pero airosamente
a fuer de comedia grande,
que va partiendo entre dientes
los versos. Tú por un lado
con compás de pies te mete,
y yo por este me zampo,
diciéndonos remoquetes.
Paris.Fabio, a diós.
Fabio.Paris, a diós.
Paris.¿Cuándo te veré?
Fabio.Veréte
en este puesto mañana
si el autor tuviere gente.
Paris.¿Y si no?
Fabio.Será señal
que la comedia se muere
y dió fin cincomesina
por no cumplir nueve meses.
Paris.Mal parto y peor suceso.
Fabio.finis, laus Deo, y entréme.

Véase, también, Calderón/Zabaleta, Troya abrasada, ed. George Tyler Northup (New York/Paris: Macon, Protat Frères, Imprimeurs, 1913; extrait de la Revue Hispanique, tome XXIX), I, vv. 788-880:
Júpiter, dios de los rrayos,
mirando desde su cielo
que en este mundillo bajo
vale más quien sabe menos,
Muchacho, le dijo un día
Júpiter, yo te prometo
que traygo un pleyto entre manos
que me a quitado mil sueños.
Doña Juno y Doña Pallas
y esa rrapaça de Benus
me an olido la mançana
de oro, aunque no me la uieron.
Dicen que soy como un oro
y á no ser yo tan onesto,
andubiera entre las tres:
ésta quiero, ésta no quiero.
Dar de las tres á la una
esta mançana deseo,
mas por mi consagración
que no me an tomado un dedo.
Yo no sé quál de las tres
es más hermosa en efeto,
que, aunque soy dios y no bobo,
no entiendo uien sus adentros.
Dásela tú, dijo el dios.
Y él en fin se la dio á Venus.
Y Paris que oyó el precepto
á todas las diosas les
hiço este rraçonamiento:
Señora Pallas, vos soys
hermosa, mas me dijeron
que, como soys varonil,
soys muger de pelo en pecho;
y Marte que es vuestro ermano
oy me dijo, ablando en esto,
que como diosa os poneys
una posa de los cielos.
Señora Venus, Adonis
me dijo un dia por quento
que soys comba por lo más
ó estebada por lo menos.
Señora Juno, tanbién
por quento escuché en mi pueblo
que diz que tenéys las carnes
blancas como un terciopelo,
por quento lo dice Adonis,
por quento Marte soberbio.
Pues señoras, rropa afuera
y quitemonos de quento.
Desnudóse Doña Juno
muy apriesa y lo primero
descubrió unos juanetillos
entre algunos callos uiejos
que de andar tras la mançana
debieron de abersele echo.
Las piernas eran muy tortas
pero delgadas; mas esto
no ynportaba, que los muslos
eran como dos rrodeznos.
Dos varrigas de muchacho
de aldea traya por pechos
y dos guebos de abestruz
para peçones en ellos.
Mira qué almendritas, dijo
traygo por peçones tiernos.
Y al verla Paris mejor
la dijo: No, sino guebos.
Arrópese Vsted que suda,
la mandó. Llegóse en esto
Pallas, rrasgando polleras.
Desnudóse y en rronpiendo
todas las ojas al libro,
quedó el pergamino seco.
¿As sido Fauna? la dixo
Paris y ella dixo: Necio,
¿más vello cuerpo de moça
le a uisto él, si acierta á berlo?
¿Ay más vello pie ni ay
más vella pierna? ¿Ciñeron
los dioses más vello talle?
Y él la dijo: Todos es vello.
Descubrió Venus sus pies
y al sentenciar este pleyto
en quatro puntos no más
fundó todo su derecho.
Bueno era el pie, bueno el talle,
bueno el color y ansi creo
que todos quantos la amaban
la querían por lo bueno.
Diola Paris la mançana
y esotras diosas se fueron,
la una á espulgar un galgo,
la otra a espulgar su bello.

se vistió. Cultismo sintáctico que consiste en usar el verbo vestir con sentido activo y con un complemento directo que expresa la cosa vestida (garnacha). Vid. LPG, p. 166.

Paris. Hijo menor de Príamo, rey de Troya, y de Hécuba. Se cuenta que, estando su madre a punto de traerle al mundo, soñó que daba a luz una antorcha que hacía arder la ciudad. Temiendo que el sueño se convirtiese un día en realidad, Príamo decidió matar al niño cuando naciese; pero Hécuba se contentó con abandonarlo en el Ida donde fue encontrado por unos pastores que le pusieron como nombre Alexandros y lo criaron entre ellos.

Pasaron los años; y un día los servidores de Príamo fueron a buscar en los rebaños del rey--que guardaba siempre Paris--un toro que éste amaba especialmente. Al saber que estaba destinado como premio a ciertos juegos fúnebres en honor de un hijo de Príamo, muerto apenas nacido (él mismo aun no sabía que también él era hijo suyo), se presentó a disputar el premio y, en efecto, venció con el arco a todos los contrincantes, entre ellos a sus hermanos. Uno de éstos, Deifobos, furioso sacó la espada dispuesto a matarlo; pero Paris se refugió en el altar de Júpiter donde Casandra, hermana de Paris y profetisa, lo reconoció como el hijo que creían haber expuesto y ocasionó que le diesen el puesto que le correspondía en el palacio de su padre. Sin embargo, Paris volvió a su oficio de pastor, en el que lo hallaron las tres diosas cuando vinieron a solicitar su juicio.

Fue Paris quien dio muerte al invencible Aquiles, hiriéndolo en el talón, único lugar donde era vulnerable, con una saeta envenenada. (Bergua)

Cf.:

No hizo oficio de huésped,
ni salió como debiera,
pues de la casa del suyo
se llevó la mejor prenda.
No semejante al troyano
que robó por fuerza a Elena;
que ella se fue de su gusto
si sabello dar no es fuerza.
("En una aldea de corte,"
romance atribuible, MG-VI, 9-16)

Huésped troyano has sido
si no eres para mi caballo griego,
oh mancebo escondido,
armas tus ojos, y tu lengua fuego.
(Las firmezas de Isabela, MG-421, 286 et sqq.)

garnacha. "Vestidura talar con mangas, y una vuelta, que desde los hombros cae á las espaldas. Usan de ella solo los Consejeros, y los Jueces de las Reales Audiencias y Chancillerías" (Aut.). Cf. con los versos 210-212.

Cf.:

... y así [las letras humanas] le adornan, honran y engradecen como las mitras a los obispos, o como las garnachas a los peritos jurisconsultos. (Cervantes, Quijote, en Obras completas, Parte II, XVI, p. 1548)

Licurgo. Fue reformador político de Esparta y fundador reputado de la constitución espartana. Vid.:

Licurgo, dador que fué de las leyes de los lacedemoneos, mandó que sus padres pusiessen a sus hijos a officios, cumplidos catorce años, no en los que ellos quisiessen, sino en aquellos a que los hijos se inclinassen. (Antonio de Guevara, Menosprecio de corte y alabanza de aldea, ed. Matías Martínez Burgos, Clásicos Castellanos 29 [Madrid: Espasa-Calpe, 1967], p. 40)

Palas. Diosa virgen de la guerra y de la sabiduría. Es equivalente griego de la Minerva latina. Sus atributos son la égida y el buho. La leyenda más antigua de su origen cuenta que Júpiter, su padre, uniéndose a Metis, prima hermana suya, la dejó encinta. Como Gaia (La Tierra) y Uranos (el Cielo) le habían dicho que, tras la hija que iba a tener con Metis vendría un hijo que lo destronaría como él había destronado a su padre, y su padre a su abuelo (según otros, fue Metis misma quien se lo dijo), Júpiter se tragó a su amada cuando le llegó el momento de dar ésta a luz. Luego, sintiendo el Tronador un gran dolor de cabeza, ordenó a Vulcano que le diese un hachazo en la frente para aliviárselo; y al hacerlo el dios herrero, salió de la herida una joven enteramente armada ya: la diosa Palas. (Bergua)

Cf.:

Palas, Mantegna, detalle del Triumfo de la Virtud, ca. 1504
Armada a Palas veo
soltar el huso y empuñar la lanza;
lisonja es del deseo;
corresponda el deso a la esperanza.
Príncipe tendrá España,
que nunca una deidad tanta fe engaña.
("En el dichoso parto de la Señora Reina Doña Margarita,
cuando nació el Rey Don Phelipe IV, N.S.," MG-391, 31-36
Ven, Himeneo, y tantas le de a Pales
cuantas a Palas dulces prendas esta
apenas hija hoy, madre mañana.
(Soledad primera, MG-418, 832-834)
Palas en esto, láminas vestida,
quinto de los planetas, quiere al cuarto
de los Filipos, duramente hecho
genïal cuna su pavés estrecho.
(Panegírico al duque de Lerma, MG-420, 437-440)

vellosa. El que fuera Palas diosa de la guerra le sugiere a Góngora el calificativo burlesco "vellosa." SM (38vo): "Palas perdio por bellosa, porque como Diosa de las guerras, y de las batallas, parece auia de tener abundancia de bello." Cf. el refrán "mujer velluda, varonil y forzuda." (Refranero general ideológico español, comp. por Luis Martínez Kleiser [Marid: RAE, 1953])

zamba. Cov, s.v. çambo: "El que pisa para afuera, al contrario del estebado." Quizás esta calificación despectiva emane de la creencia popular de que las mujeres zambas son estériles, como se decía haber sido Juno. Cf. SM, 39ro-39vo.

Juno. Mujer de Júpiter y reina de los dioses. Fue tomada por diosa del matrimonio y del parto. Su ave preferida fue el pavo real.

Juno, Gustave Moreau, 1881

Versiones explicativas

P: "Desde sus primeros años dize don Luis, que fue Tisbe, niña de los ojos, que no tuuo el Amor, creciendo deidad para los ho[m]bres, y embidia para las mujeres." (col. 781)

SM: "A esta rara beldad (como si dixera) estimò el amor desde que entrò en cinco años por niña de sus ojos, con ser assi que el es ciego." (39vo)

J: "Des sa naissance, elle était si belle, que l'Amour la chérit comme la prunelle de ses jeux (bien que l'Amour n'ait pas d'yeux)." (p. 20)

Comentarios y notas

glorïoso. Del latín gloriosus, -a, -um. DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 56.

umbral de su primer lustro. 'desde que entró en cinco años de edad.'

umbral. 'comienzo, entrada, principio de cualquier cosa.' Cf. Aut.

lustro. "El espacio de cinco años" (SC, I, 43vo). Del latín lustrum, -i (n). DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera, p. 59; "Lista de palabras afectadas según censuras y parodias literarias del siglo XVII," p. 103.

niña la estimó el Amor / de los ojos que no tuvo. Se juega simultáneamente con la poca edad de la protagonista, el dicho vulgar "ser niña de los ojos de alguien" y la representación del Amor como ciego.

niña de los ojos. "Para encarecer solemos dezir querer vna cosa como a las niñas de nuestros ojos." (Cov., s.v. niño)

Amor. 'Eros, Cupido.' Dios del Amor que pasaba por ser hijo de Marte y Venus (Afrodite, la diosa del amor). Se le representaba como niño alado:

Cupido, Edouard Toudouze, 1872Si aquesta se te escapa,
di, Amor, ¿qué te aprovechan
los vuelos de tus alas...?
("Sobre unas altas rocas," romance, MG-46, 41-43)
que, siendo Amor una deidad alada...
(Soledad primera, MG-418, 1089)

Figuraba casi siempre con arco, carcaj y saetas de oro con que inflamaba los corazones:
Moriste, y Amor luego
rompió el arco impaciente;
casto Amor, no el que tira
flechas de oro luciente.
("Moriste, ninfa bella," romance, MG-40, 5-8)

¡Mal haya quien emplea
su fe en la que con arco y con aljaba
parece niño Amor, y es fiera brava!
("En tanto que mis vacas," romance, MG-47, estribillo)
----


Además, se le hacía ciego, queriendo dar a entender que el amor no discrimina ni ve los defectos del ser amado:
Amor le ofrece su venda,
mas ella sus velos rompe
para ligar sus heridas.
("En un pastoral albergue," romance, MG-48, 41-43)
--------

que en sus paladïones Amor ciego,
sin romper muros, introduce fuego.
(Polifemo, MG-416, 295-296)


Se decía, también, que con saetas de plomo despertaba ora la venganza del amor desdeñado, ora la resistencia a amar:
Juntos así nos criamos,
y Amor en nuestras niñeces
hirió nuestros corazones
con arpones diferentes.
Labró el oro en mis entrañas
dulces lazos, tiernas redes,
mientras el plomo en las suyas
libertades y desdenes.
("Entre los sueltos caballos," romance, MG-17, 65-72)
------

Al nombre del Amor va unida una de las más bellas leyendas de la antigüedad clásica--la de Psique, que conocemos por La metamorfosis de Apuleyo.

Cupido y Psique, Adolphe-William Bouguereau, 1895

Versiones explicativas

P: Vid. supra comentarios a los versos 81-84.

SM: "Mientras Tisbe iba creciendo en la edad, crecia en hermosura, y assi Deidad para los hombres, y inuidia para las mugeres. Pero que mucho, que la fè, y amor que los varones la tenian, los obligasse a erigirle aras, y darle cultos por la Deidad de su hermosura, si las mugeres mismas la mirauan con el respeto que auiendo de competir con ella, teniendose por mas hermosas, tambien la prestauan culto, y veneracion." (41ro)

Comentarios y notas

creció deidad; creció invidia / de un sexo y otro. 'Tisbe creció deidad para los hombres y envidia para las mujeres.'

deidad. Del latín deitas, -atis (f) 'divinidad, naturaleza divina.' Vilanova, I, pp. 661-662; 824.

invidia. DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 58. De invidia, -ae (f) 'envidia.'

sexo. DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 63.

¿Qué mucho / que la fe erigiese aras / a quien la emulación culto? Es decir, los hombres le erigían aras a su hermosura; y las mujeres, a pesar de tener que competir con ella, también se sentían obligadas a rendirle culto. Nótese la serie de palabras de conotación religiosa (deidad, fe, aras, culto) y el paralelismo binario que, introducido en el verso 85, se mantiene a través de toda la cuarteta.

Eregir aras a la belleza es lugar común en la poesía de Góngora. Vid. MG-57, 17-24; MG-84, 13-16; MG-86, 21-24; MG-212, 1-8; MG-270, 1-2; Polifemo, MG-416, 113-116; Las firmezas de Isabela, MG-421, 560-563; Letrillas, C, 24-27.

¿Qué mucho...? Frase interrogativa muy característica de Góngora. Vid. MG-55, 41; MG-57, 29; MG-69, 87; MG-162, 15; MG-207, 5; MG-276, 13; MG-284, 13; MG-328, 12; MG-353, 9; MG-379, 5; MG-415, 64; Polifemo, MG-416, 413; Soledad segunda, MG-419, 631; Panegírico al duque de Lerma, MG-420, 415; Las firmezas de Isabela, MG-421, 3356; MG-XCVIII, 72, 133; Letrillas, LXXIX, v. 9; XCIX, v. 18.

Vid. un ejemplo antes de Góngora:

Pues si tan odioso le es a Dios, ¿qué mucho que no quiera que el pecador tenga nombre en su Evangelio? (Malón de Chaide, Conversión de la Magdalena, ed. P. Félix García, Clásicos Castellanos 104, p. 158)

fe. "En este lugar no se toma la palabra fè, como en el rigor Escolastico, sino por amor, lealtad, y voluntad constante, como lo dio a entender el autor del Texto en su Polifemo octaua diez y seis, y diez y siete." (SM, 42ro)

erigiese. DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 54; "Lista de palabras afectadas según censuras y parodias literarias del siglo XVII," p. 100. De erigere 'levantar.'

a quien la emulación culto. A pesar de tener que competir con Tisbe y de envidiarla, aun la emulan, creando con ello un culto.

emulación. DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 54; "Lista de palabras afectadas según censuras y parodias literarias del siglo XVII," p. 100. De aemulatio, -onis.

culto. Vid. supra, los comentarios al v. 18.

Versiones explicativas

P: "Boluian de auerla visto en los Te[n]plos cautiuos de su amor los galanes, y vencidas su hermosura las Damas, tanto que su Madre viendo el peligro que corria su hija en las solemnidades la encerro en casa, sin permitirla q[ue]saliesse a ver la calle." (col. 781)

SM: "Tantas vezes reducia y bouuia Tisbe a los galanes cautivos de su amor desde los te[n]plos, y a las damas ve[n]cidas de su hermosura, sin ambicio[n] ni altiuez, por co[n]siderarse feas en su co[n]paracion, q[ue] vie[n]do su madre (q[ue]la vistiò de terciopelo de tripa nueue meses que la traxo en el vientre) el peligro que corria su hija en los co[n]cursos de las gra[n]des sole[n]nidades, desea[n]do apartarla del, engastò y encerrò las reliquias de Tisbica en lo mas retirado y oculto de su retrete, do[n]de aun no podia[n] entrar a verla los atomos del Sol." (43ro)

J: "Quand elle paraissait en public, les jeunes gens en tombaient amoureux, et les dames ètaient humiliées par sa beauté, de sorte que sa mère, voyant qu'elle courait de grands dangers, l'enferma dans une pièce si reculée que le soleil n'y entrait jamais." (p. 20)

Comentarios y notas

templos. "Los lugares dedicados à los falsos Dioses de la Gentilidad." (Aut.) Del latín templum, -i (n). Vilanova, I, 766-767; 866.

posadas. "Llamamos Posada, la casa propia de cada vno." (Cov., s.v. posar)

redujo. De reducir, "volver alguna cosa al lugar donde antes estaba, ò al estado que tenia." (Aut.); y éste de reducere 'hacer volver.' DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 63

sin libertad los galanes. i.e., cautivos de amor.

galanes. "Galan, el que anda vestido de galan, y se precia de gentil hombre; y porque los enamorados de ordinario andan muy apuestos para aficionar a sus damas, ellas los llama[n] sus galanes: y comu[n]mente dezimos, Fulano es galan de tal dama." (Cov.)

y las damas sin orgullo. i.e., por vencer la hermosura de Tisbe a la suya propia.

que viendo quien la vistió / ... / de terciopelo de tripa. perif., 'la madre de Tisbe.' "Vestir a uno trayendole nueve meses, de terciopelo de tripa, loc. Llevarle en el claustro materno los nueve meses del embarazo." (AS, s.v. terciopelo)

terciopelo de tripa. "Cierta tela falsa q[ue]contrahaze [i.e., imita] el terciopelo." (Cov., s.v. tripa)

Este nombre de tela parece haberse tomado a broma. Cf.:

Iba con los hombres, uno de los cuales servía una dama sólo hermosa a sus ojos, y a los de todos, negra, fría y desgraciada. Pues como viéndola, sin saber que tocaba a tercero, dijese el otro que parecía hecho de terciopelo de tripa, respondió: "Pues aquí va quien jure que es de las telas del corazón." (Juan Rufo, Las seiscientas apotegmas, ed. Alberto Blecua, Clásicos Castellanos 170 [Madrid: Espasa Calpe, 1972], p. 178)

Véase, además:

La condesa de Villalonso, tartamudo, dijo que la habían traído de Granada una codgadura de tedciopedo cadmesí de dos pedos. Dijo el conde de Salinas: Ese terciopelo no puede ser sino de tripa. (Arguijo, Sales españolas; citado por Blecua en Rufo, op.cit., nota, p. 178)

trujo. Forma del pretérito del verbo traer (hoy persiste en hablas dialectales). Era frecuente entre los clásicos españoles, aunque se vacilaba con frecuencia entre las dos formas truxo/trajo. Vid. Juan de Valdés, Diálogo de la lengua, ed. José F. Montesinos, Clásicos Castellanos 86 [Madrid: Espasa-Calpe, 1953], pp. 55-56:

Marcio.--.

...Pero ¿por qué escrivís truxo, viendo otros traxo?

Valdés.--Porque es, a mi ver, más suave la pronunciación y porque assí lo
pronuncio desde que nací.
Marcio.--¿Vos no véis que viene de traxit latino?
Valdés.--Bien lo veo, pero yo, quando escrivo castellano no curo de mirar cómo
escrive el latín.
Pacheco.--En esso tenéis razón, porque yo siempre me acuerdo oír dezir:
Fué la negra al baño y truxo que contar un año, y no traxo.
Marcio.--.No oso admitiros este truxo.
Valdés.--¿Por qué?
Marcio.--Porque veo y siento que muchos cortesanos, cavalleros y señores
dizen y escriven traxo.
Valdés.--Por la mesma razón que ellos escriven su traxo escrivo yo
mi truxo; vosotros tomad el que quisiéredes.

Cf.:

Cuando por su puerta entrava,
sabe Dios que más quisiera
que en sus ombros me truxera
Martín Pérez a la cava.
(El Ropero, en Cancionero, 8, vv. 5-8)

aquí me tiene amor de los cabellos,
forçando el alma y cuerpo, que se dieron
a enemigos estraños, que truxeron
nueua trayción para matar sin vellos.
(Francisco de la Torre, Poesías, ed. A. Zamora Vicente,
Clásicos Castellanos 124 [Madrid: Espasa-Calpe, 1957),
----
soneto 21, vv. 5-8, p. 67)

A mí, sereníssimo Príncipe, me truxo don Beltrán de Guevara mi padre de doze años a la corte de los Reyes Católicos.... (Antonio de Guevara, Menosprecio de corte, pp. 9-10)

...si no dejó beata ni santera por visitar o que no enviase a llamar, si a todas las trujo arrastrando faldas y rompiendo mantos, que nunca se les cayeron de los hombros, poniendo candelillas, ella sabe a quien. (Alemán, Guzmán de Alfarache, en La novela picaresca española, ed. Angel Valbuena Prat, 7a ed., 2 vols. [Madrid: Aguilar, 1974], I, Parte 2a, Libro 3o, Cap. III, pp. 649-650)

Pusiéronle la mesa a la puerta de la venta, por el fresco, y trújole el huésped una porción de mal remojado y peor cocido bacallao... (Cervantes, Quijote, en Obras completas, Parte I, Cap. 2, p. 1224)

"¡Ay, fulana!, más la quise que a mi vida," y fue porque se la trujeron a la memoria, pero no porque se acordaba della. (Rojas Villandrando, El viaje entretenido, ed. Jacque Joset, Clásicos Castellanos 210 [Madrid: Espasa-Calpe, 1977], Libro 1o, p. 68)

Otro, que era docto y virtuoso juez, estaba como vendido, al lado de otro que estaba como comprado, senador brujo untado, éste alegó leyes torcidas que pudieran arder en un candil y trujo a su voto al dormido y al tonto y al malvado... (Quevedo, La Fortuna con seso y la hora de todos, en Obras, I, p. 232)

Véase también MG-9, 41-42; MG-22, 13; El doctor Carlino, MG-422, 1938-1939; Comedia venatoria, MG-XCIX, 224-227; Letrillas, XCVIII, 15-16, p. 449 para ejemplos adicionales en Góngora.

concursos. DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 52. Se sugieren varios sentidos: (1) 'copias grandes de gente junta en un mismo lugar;' (2) 'fiestas religiosas;' (3) 'competencias.' De concursus, -us (m).

las reliquias de Tisbica. 'la persona de Tisbe.'

reliquias. "Los pedazitos de huessos de los santos, dichas assi porque siempre son en poca cantidad, saluo qua[n]do los Pontifices co[n]ceden a algun Principe el cuerpo entero de algun santo" (Cov.). DA, "Algunos cultismos gongorinos anteriores a la Soledad primera y no existentes en ésta," p. 79. De reliquiae, -arum (f., pl.) 'restos.'

Tisbica. Diminutivo de forma familiar que sierve para realzar la caricatura.

engastó en lo más recluso / de su retrete. La madre relegó en lo más retirado de la casa la persona de su hija. Hay imagen basada en la orfebrería: Tisbe, que ha sido descrita ora como 'terso marfil' y 'luciente cristal,' ora como 'plata bruñida' y 'mármol,' es ahora engastada como joya preciosa. Cf. "De Tisbe y Píramo quiero," MG-55, 9-12:

Era Tisbe una pintura
hecha en lámina de plata,
un brinco de oro y cristal,
de un rubí y dos esmeraldas.
----------------------

engastó. "Engastar, embever vna cosa en otra, como se engasta la piedra preciosa en el oro, ylas emblemas, o escudetes de armas, en pieças de plata." (Cov.)

recluso. 'recluido;' part. pas. de recludere, -si, reclusum 'encerrar' (latín tardío). Vid. Corominas, I, p. 818.

retrete. "El aposento pequeño, y recogido en la parte mas secreta de la casa, y mas apartada, y assi se dixo de retro." (Cov.)

Cf. Calderón, La dama duende, III, vv. 186-192:

D.a Angela.

Señor, mi padre es aquéste.
Don Manuel.¿Qué he de hacer?
D.a Angela.Fuerza es que vais
a esconderos a un retrete.
Isabel, llévale tú,
hasta que oculto le dejes
en aquel cuarto que sabes,
apartado; ya me entiendes.

Vid. además Bartolemé Leonardo de Argensola, Rimas, ed. José Manuel Blecua, Clásicos Castellanos 184 [Madrid: Espasa-Calpe, 1974], Sátira 67, vv. 400-402:

Por esto, no te admires si me excluyo----------
del tráfago, y me apelo a mi retrete,
donde a mi soledad me restituyo.

y a Gracián, El criticón, III, Crisi quinta, p. 131:

...veo maldades emparedadas que se cometen en los más escondidos retretes fealdades arrinconadas que se echan luego a volar por las ventanas y andan de corrillo en corrillo, corriendo a sus avergonzados dueños.

negado / aun a los átomos puros. Cf. Las firmezas de Isabela, MG-421, 2194-2197:

¿Ves junto a ella aquel Argos sagrado,------
de tantos ojos como son viriles
vestido, si no digo coronado,
que al sol niegan los átomos subtiles?

átomos puros. "Atomos llaman aquellos cuerpeçuelos que como pelillos vemos en el Sol quando entra por el resquicio de vna ventana." (SM, 46vo); "El aire y la luz." (AS)

átomos. Cultismo, del latín atomus, -i (m), y éste del griego atomos.

Versiones explicativas

P: "Sintio mucho este encerramiento de Tisbe Piramo, ya Ioben robusto, y ta[n] bizarro q[ue] podia ser Cupido sin alas pues mataua de amores." (col. 782)

SM: "Despues de auer acabado el dibujo, y pintura de Tisbe, passa a descriuir el de Piramo, y encarece antes el sentimiento que tendria de ver encerrada a Tisbe, diziendo despues q[ue] Piramo era vn robusto joven de tan buenas partes y hermosura, que podia ser otro hijo de Venus." (46vo)

Comentarios y notas

joveneto. Italianismo; de giovinetto 'jovencito' (diminutivo de giovine).

ya. Adverbio de tiempo que aquí señala la entrada de Píramo en la adolescencia.

robusto. De robustus, -a, -um 'vigoroso, sólido como un roble.' "Se aplica también al que tiene el cuerpo gruesso y de fuertes miembros." (Aut.)
DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 63.

que sin alas podía ser / hijo de Venus segundo. 'un segundo Cupido, pero sin alas.' Cf.:

Ven, Himeneo, ven donde te espera
con ojos y sin alas un Cupido,
cuyo cabello intonso dulcemente
niega el vello que el vulto ha colorido.
(Soledad primera, MG-418, 7767-7770)

Versiones explicativas

P: "[parecía un] segu[n]do Narciso, no aquel hijo de Cesifo, y Liriope, q[ue] enamorado de si mismo se arrojo al agua, y se co[n]uirtio en flor, o especies de lilio, co[n]struye[n]do a la Ninfa Eco q[ue] la amaua sepulcro en todos los senos de la tierra: sino vn segundo Adonis de Babilonia, ni afeminado, ni feroz, ni feo, ni lindo, q[ue] traia muchas guedexas. Lo q[ue] D. L. quiso dezir es, q[ue] no era Piramo afeminado, ni ama[n]te de su lindura, como Narciso, q[ue] despreciando a Eco se enamoro de si." (col. 782)

SM: "Y si bien Piramo era vn Narciso en hermosura, y bizarria, no era el propio Narciso, que edificò a su boboncilla la Ninfa Echo sepulcro vocal en el mas profundo valle, sino era vn Adonis de Caldea, ni muy fuerte de miembros, ni muy delicado, sino de proporcionadas partes, que traia vnos tufos a la costumbre que aora se usa en España." (48vo)

J: "Pyrame était un Narcisse, mais non celui que fut transformé en fleur après avoir fait mourir de désespoir la Nympe Echo (qu'on entend dans les vallées profondes, comme si Narcisse l'avait enterée là, dans un sépulcre sonore); c'etait un Adonis de Chaldée, ni afféminé, ni trop musclé, et coiffé à la mode espagnole, les cheveux couvrant les oreilles." (p. 21)

Comentarios y notas

no el de las flores pompa / ... / sino un Adonis caldeo. Fórmula no A, sino B, cuyo punto de partida es los mitos de Narciso y de Adonis.

Narciso, Gyula Benczúr, 1881

Narciso. "Los Poetas fingen auer sido vn muchacho hijo del Rey Cephiso, y de la ninfa Liriope de estraña hermosura; el qual llegando a vna fuente, y viendo en ella su firgura, se enamorò della, y se fue consumiendo hasta que los dioses le co[n]uirtieron en esta planta, y flor [i.e., el lirio]. Temo que oy dia ay muchos destos Narcisos, que en la fuente de sus espejos se enamoran de si mesmos, y con justa razo[n] se les puede dar el nombre de estupidos." (Cov.)

Cf.:

La fuente deja el Narciso,
que no es poca para él,
y ya no se mira a sí
admirando lo que ve.
("Esperando están la rosa," romance, MG-61, 49-52)
que hace hoy a Narciso
ecos solicitar, desdeñar fuentes.
(Soledad primera, MG-418, 115-116)
Ve, Carillo, poco a poco;
mira que
ahora pisó tu pie
un narciso, aquí más loco
que en la fuente.
("No solo el campo nevado," diálogo, MG-167, 14-18)
cristales son vagorosos
destos bellos muros, de este
galán Narciso de piedra,
desvanecido sin verse.
("Ojos eran fugitivos," romance, MG-77, 29-32)

no el de las flores / pompa. Cf. Soledad primera, MG-418, 755-760:

El numeroso al fin de labradores
concurso impacïente
los novios saca: él, de años floreciente,
y de caudal más floreciente que ellos;
ella, la misma pompa de las flores,
la esfera misma de los rayos bellos.

pompa. "Propiamente se toma por el aparato y reseña de cosas que se sacaban en los triunphos de los Romanos ... También ampliando el significado, estendian los latinos esta voz para significar qualquiera ostentacion i bizarria." (Díaz de Rivas, Anotaciones a la "Canción a la toma de Larache," en RFE, 44 (1961), p. 77)

SM: "qualquiera cosa que se lleua, ò embia con ostentacio[n]" (49ro). Vilanova, "por translacion significa todo esplendor, y magnificencia" (I, 396vo). DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 61; "Lista de palabras afectadas según censuras y parodias literarias del siglo XVII," p. 105.

que vocal sepulcro / construyó a su boboncilla / en el valle más profundo. Alusión al mito de Eco. Nótese la repetición de las vocales a, o y u que reproducen el sonido cavernoso del eco a que se alude.

Eco. "Fue vna Ninfa a quien Iuno por auerla entretenido hablando, mientras Iupiter cometia adulterio con otras, la castigò con priuarla que pudiesse hablar fuera de los vltimos acentos q[ue] otros pronu[n]ciassen. Esta despues enamorada de Narciso, siendo despreciada del mancebo, se fue co[n]sumie[n]do, hasta quedar solame[n]te en la voz." (SC, I, 333vo)

Cf. "Guarda corderos, zagala," romance, MG-87, 53-56:

Solicitando prolija
la ingratitud de un doncel,
--------------
ninfa de las selvas, ya
vocal sombra vino a ser.

sepulcro. DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 63. De sepulchrum, -i (n).

construyó. DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 52; "Lista de palabras afectadas según censuras y parodias literarias del siglo XVII," p. 98. De construo, -struxi, -structum (3).

boboncilla. 'Eco.' El sufijo illa está agregado al aumentativo bobón como reforzativo enfático.

profundo. "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 62. De profundus, -a, -um.

Adonis. Joven cazador--hijo de Mirra (o, según otros, Smirna), la cual concibiendo amor incestuoso hacia su padre, consiguió unirse con él durante doce noches seguidas, resultando en su embarazo--amado por Venus (Afrodita) y matado por un fiero jabalí en que se había transformado Marte, amante de la diosa, por celos. Se cuenta, además, que donde cayeron las gotas de su sangre, brotaron flores rojas. Su nombre ha venido a simbolizar la belleza masculina. (Bergua)

Cf.:

Adonis, James Northcote

Tarde batiste la invidiosa pluma,
que en sabrosa fatiga
vieras (muerta la voz, suelto el cabello)
la blanca hija de la blanca espuma,
no sé si en brazos diga
de un fiero Marte, o de un Adonis bello.
("Que de invidiosos montes levantados," canción, MG-388, 28-33)
En sangre a Adonis, si no fue en rubíes,
tiñeron mal celosas asechanzas,
y en urna breve funerales danzas
coronaron sus huesos de alhelíes.
("Deja el monte, garzón bello, no fíes," soneto, MG-293, 5-8)
Cierto competidor suyo
quiso embestille una noche;
mas él como un jabalí
dejó tendido al Adonis.
(Las firmezas de Isabela, MG-421, I, 604-607)
Tal se mostró aquel día al monte armado
el rubio mozo, por su mal valiente,
que manchó con su sangre el verde prado,
del jabalí cerdoso el fiero diente.
(Comedia venatoria, MG-XCIX, 100-104)

caldeo. "Llama a Píramo Adonis Caldeo, porque como queda dicho, fue de Babilonia cabeça de la Caldea." (SM, 49vo)

ni jarifo, ni membrudo. "ni afeminado, ni feroz, ni feo, ni lindo" (P, col. 782); "ni muy fuerte de miembros ni muy delicado, sino de proporcionadas partes" (SM, 48vo).

"Cette interprétation de xarifo [i.e., la de SM], qui est indiscutablemente la bonne, correspond au sens que donne Covarrubias ("Xarifa cosa: delicada, graciosa y amable"), plus préecis et plus satisfaisant que la définition du dictionnaire de l'Académie: "rozagante, vistoso, bien compuesto y adornado." (J, p. 21)

Cf. Cascales, Tablas poéticas, ed. Benito Brancaforte, Clásicos Castellanos 207 [Madrid: Espasa-Calpe, 1975], Tabla quinta, p. 102:

Palabras nuevas serán aquellas que por nuestro arbitrio hiciésemos o usáremos hechas por otros, como ... xarifa, por blanda.

Cf., también, esta descripción del lindo don Diego (Moreto, I, vv. 349-356):

Era el cabello, hecho trenzas,
crin de caballo morcillo,
aunque la comparación
de rocín a ruin ha ido.
Con su bigotera puesta
estaba el mozo jarifo,
como mulo de arriero
con jáquimas de camino.

que traía las orejas / en las jaulas de dos tufos. "Dize que traia las orejas en las jaulas de dos tufos, translaticiamente, porq[ue] del modo que los pajaros estàn encerrados en las jaulas, assi se traen aora las orejas en los tufos del cabello, como aprisionadas, pues apenas se diuisan por entre el pelo." (SM, 49vo)

Guzmán de Alfarache describe a su padre peinado a la moda aludida aquí por Góngora. Vid. La novela picaresca española, I, Libro 1o, cap. 1 de la Parte primera, p. 303:

Lo que le vi en el tiempo que le conocí, te puedo decir. Era blanco, rubio, colorado, rizo, y creo de naturaleza tenía los ojos grandes, turquesados. Traía copete y sienes ensortijadas.

tufos. "Las dos caidas del pelo, ò laderas de delante de las orejas, peinadas, ò rizadas. Covarr. los llama Bufos, que era un tocado antiguo de las mugeres, de quien pudieron tomarlo los hombres, y algunos los usan oy." (Aut.)

Vid. "Cloris, el más bello grano," romance, MG-66, 49-52:

Solicitábala entonces
el señor don Belianís,
mostachos hasta los tufos,
----
con rumbos de paladín.

Versiones explicativas

P: "Para pintar la cabeça de Piramo vsa de la alusion a cuatro generos de sedas, para el copete muy poblado se vale de la pelusa, para el testuzo, o cogote tafetan, porque no tenia el cabello largo, para las mejillas raso, diziendo, que aun no tenia barbas, para el bozo poco belludo, porque aun tenia poco." (col. 783)

SM: "La cabeça de Piramo estaua afeitada al vso de nuestra España, porque su copete era vna pelusa, su testuz, ò cogote estaua liso como vn tafetan, y con muy poco pelo, las mexillas eran rasas, sin señal de pelo, su bozo poco belludo como vn terciopelo. Lo que aqui hallo digno de considerar es, que bien acomodò estos quatro generos de seda, pelusa, tafetan, raso, y terciopelo a las quatro partes de la cabeça de Piramo." (49vo)

Comentarios y notas

copetazo. Azo constituye un sufijo de valor, por lo general, despectivo. "El cabello que las damas traen leuantado sobre la frente llamamos copete. Vnas vezes es del propio cabello, y otras es postizo ... Por nuestros pecados oy vsan los hombres copete reprehendido antiguamente por Rhocilides, por estas palabras: Masculum non decet coma...." (Cov.)

El copete en hombres era, pues, considerado desde mucho tiempo adorno afeminado, de aquí que Góngora le agregue burlonamente el sufijo despectivo. Vid. "Dineros son calidad," letrilla, MG-115, 40-46:

Siendo como un algodón,
nos jura que es como un hueso,
y quiere probarnos eso
con que es su cuello almidón,
goma su copete, y son
sus bigotes alquitira,
¡mentira!

Viendo cierto galán de copete alto y que en todos sus ademanes daba bien a entender lo mucho que se preciaba de aquella inútil diadema, dijo "que era Sansón vuelto por pasiva." (Juan Rufo, Las seiscientas apotegmas, p. 121)

Quédense los copetes, las blanduras, las colores y buena tez para las damas que lo han menester y se han de valer dello. Bástale a el hombre tratarse como quien es. Muy bien le parece tener la voz áspera, el pelo recio, la cara robusta, el talle grave y las manos duras. (Alemán, Guzmán de Alfarache, Segunda Parte, Libro III, cap. 3, p. 652)

pelusa. "La parte de pelo ò lana, que despiden de sí las ropas ò vestidos que se ván envejeciendo ò gastando: y especialmente se halla entre la tela, y el aforro." (Aut.)

tafetán. "Tela de seda delgada, y dixose assi del ruido que haze el q[ue] va vestido della, sonando tif, taf, por la figura onomatopeia." (Cov.)

testuzo. "Lo mismo que Testuz. No tiene uso." (Aut.)

testuz. Aut.: "Parte de la cabeza, que regularmente se llama cogote, o colodrillo." Cf. "Tenemos un Doctorando," romance, MG-65, 29-33:

Este, pues, Doctoranduncio----
amaneció con golondros
de doctor, una mañana
que le alteró el meollo.
Pidióle borla el testuzo...

sus mejillas mucho raso; / su bozo poco velludo. Bimembre antitético, cuya adversación se implica, hasta cierto punto, en la aliteración (de consonantes y de la materia vocálica) y, sobre todo, en la contraposición de los dos adverbios antinómicos mucho-poco.

raso. "Genero de seda, dicha assi porque no leuanta ningun pelo, a radendo." (Cov.) Se juega, además, con esta acepción y la de 'liso, lampiño.' Cf.:

Y así a la que te pidiere un manteo de raso, enséñale el del cielo azul y raso; si terciopelo, aféitate tres veces; si manto de soplillo, envíale los soplos de tus suspiros. (Quevedo, "Premática del tiempo," en Obras, II, p. 104)

bozo. "El primer vello que apunta à los jóvenes sobre el labio superior." (Aut.)

velludo. Se juega con ambos sentidos del vocablo: 'que tiene mucho vello;' 'felpa o terciopelo.'

Versiones explicativas

P: "Las cejas eran dos espadas de esgrima, que se auia[n] doblado de dos estocadas, que llaman de puño los diestros." (col. 783)

SM: "Las cejas eran negras, y en arco al modo de dos espadas torcidas y dobladas con dos estocadas de puño, mas con vn desgarro honesto, que esso da a entender aquel verso, A lo dulcemente rufo."

Comentarios y notas

dos espadas eran negras / ... sus cejas. 'sus cejas eran dos espadas negras.'

dos espadas eran negras. Se alude burlonamente a las espadas de ese color empleadas en el juego de la esgrima sin lustre ni filo, y con un botón de cuero en la punta (zapatilla). Vid. Bartolomé Leonardo de Argensola, "A Nuño de Mendoza, que después fue Conde de Val de Reyes," Rimas, vv. 70-75, p. 94:

Y porque hay enemigos en Oriente,
y en Africa los hay, y el siglo nuestro
acá produce ocasionada gente,
tomen espadas negras, y algún diestro
a enseñarles con modo a herir comience
(sólo en aquella facultad maestro).

...el otro no traía otra cosa que dos espadas negras de esgrima, nuevas, y con sus zapatillas. (Cervantes, Quijote, II, cap. XIX, p. 1559)

Estos son--dijo--mis Galenos y mis Avicenas, que por la negra y la blanca nadie me igualó en Alcalá, y no se meneó contra mi hombre de noche que no fuese lastimado de mis manos. (Espinel, Vida de Marcos de Obregón, en La novela picaresca española, Libro 1o, Descano II, p. 1158)

Bien sé que si los santos varones, que son en esta parte calumniados, se quisieran defender, que con espadas negras rebatieran, como tan diestros, las acercadas de sus contrarios. (Cascales, Cartas filológicas, ed. Justo García Soriano, Clásicos Castellanos 118 [Madrid: Espasa-Calpe, 1961], Década 3a, Epístola VI, pp. 126-127)

...si [alguna mujer te pidiera] zapatillas, y más si son de ámbar, excúsate con que es presente en profecía, y que no sabes cuantos puntos calza, y cuando mucho (para quitarte de ruido), envíale las de las espadas negras. (Quevedo, "Premática del tiempo," en Obras, I, p. 104)

Extrañaron mucho ver dos espadas negras y cruzadas entre tantas blancas tan matantes. (Gracián, El criticón, II, Crisi 8a, p. 191)

a lo dulcemente rufo. i.e., como se ve en los semblantes de los pícaros. SM (vid. supra) da otra interpretación: "con vn desgarro honesto, que esso da a entender aquel verso, A lo dulcemente rufo." Me parece que ambas ideas están implícitas en el verso.

rufo. "'blond,' et aussi 'rufián' (voir Hidalgo, Vocabulario de germanía). Le premier sens ne saurait convenir ici, puisqu'il est dit au vers précédent que ses sourcils étaient noirs comme des épées d'escrime; il faut donc comprendre que notre hèros était brave et viril, sans pour autant avoir l'air d'un mauvais garçon." (J, p. 21)

a lo rufo. Entre las fórmulas típicas de Góngora se halla este uso del artículo neutro con un adjetivo. Véanse estos otros ejemplos de la Fábula:

gemidora a lo vïudo (v. 128)

a pesar de lo adusto (v. 142)

de un niño en lo flaco
y de un dios en lo oportuno (vv. 195-196)

la turbación de lo turbio (v. 218)

y lo atentado
lo revocaron por nulo (vv. 263-264)

no ya desmintió lo esculto
como Píramo lo vivo,
pendiente en un pie a lo grullo (vv. 396-398
)

dulcemente. DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 54.

estocadas de puño. "la que se da cuando es muy corto el medio de proporción, sin mover el cuerpo, con sólo recoger y extender el brazo." (AS, p. 412, s.v. estocada)

Versiones explicativas

P: "Quiso Cupido encarnar en Piramo el mejor chuzo de su armería, que es la misma frase, que quando llamò a Acis venablo de Cupido ..." (col. 783)

SM: "Finalme[n]te Cupido quiso encarnar en Piramo el mejor chuzo de su armería, con su herramienta al vso. Que no siempre ha de herir el amor los pechos de los amantes con flechas, y saetas salidas de su carcax."

Comentarios y notas

al fin. "Modo adverbial, que vale lo mismo que por último. (Aut.)

encarnar. "Entrar y penetrar por la carne la saeta, espada, ù otra punta, haciendo herida en ella al mismo tiempo." (Aut.)

Cupido. Vid. supra vv. 81-84.

chuzo. "'Palo armado con un pincho de hierro.' origen incierto, quizá derivado regresivo de chuzón, id., que a su vez sería alteración de zuizón, derivado de suizo o zuizo, porque la soldadesca suiza usaba esta arma. 1a doc.: chuço o chuçon, 1607, Oudin; chuza y chuzón ya en Sánchez de Badajoz (1525-47)." (Corominas, II, p. 100, s.v.)

Vid.:

Mengo.Ir a matarle sin orden.
Juntad el pueblo a una voz;
que todos están conformes
en que los tiranos mueran.
Esteban.Tomad espadas, lanzones,
ballestas, chuzos y palos.
(Lope de Vega, Fuenteovejuna, III, vv. 1806-1811)
------

Pero templósenos este gusto muy presto, porque al estruendo que los quatro traíamos, saliendo de una choça dos viñaderos, se nos pusieron con los chuços delante y presumieron, levantando las vozes, sobre el aver entrado por su juridición otra contienda... (Céspedes y Meneses, Varia fortuna del soldado Píndaro, p. 175)

Aquí (vv. 121-124) se expone el flechazo de Píramo. Cupido, que siempre se representa hiriendo a los enamorados con flechas de oro, es rebajado a ínfima categoría: la mejor saeta de su armería, con la que hiere a Píramo, es un chuzo ordinario. Cf.:

Era Acis un venablo de Cupido
de un fauno, medio hombre, medio fiera,
en Simetis, hermosa ninfa, habido.
(Polifemo, MG-416, 193-195)

Era, pues, el mancebito
un Narciso iluminado,
virote de Amor, no pobre
de plumas y de penachos.
("Aunque entiendo poco griego,"
romance, MG-64, 33-36)

con su herramienta al uso. i.e., con el instrumento de que se sirve Cupido en su oficio; el arco. Hay, sin embargo, un segundo sentido, que SM señala, y cuyo uso se siente obligado a defender:

Co[n] bie[n] poco cuidado se alca[n]çarà lo lasciuo desta copla en aquel verso, Con su herramienta al vso. Mas no por esto se juzgue el animo de D. L. torpe, ni deshonesto, q[ue] vna cosa es querer deleitar al oyente con burlas, otra armarlas de modo que desacrediten su persona, y lo primero es licito, segun el assu[n]to que tomò de mezclar estilo graue, y burlesco en esta fabula, pues au[n] en el heroyco solo, en que fue Virgilio tan modesto, tal vez se dexò llevar de alguna deshonestidad, si bien paliada, y abscondida con palabras que no parecen torpes. (50vo)

Cf.:

Bras quiere hacer
a Juana una güeca,
y ella dábale con la rueca.

Estando en esta porfía,
cada cual por sí procura
y Juana jura y perjura,
diciendo que gritaría;
y, viendo Bras que se oía,
le dice que no sea güeca,
y ella dábale con la rueca.

Viendo Bras este embarazo,
su herramienta sacó a prisa
y Juana, muerta de risa,
metió el huso en su regazo;
y Bras la cogió de un brazo,
y un pie con otro le trueca,
y ella dábale con la rueca ...

(Floresta, letrilla, pp. 67-68)

Mi marido es cucharetero,
diómelo Dios y así me le quiero.

Mi marido hace cucharas,
con mil lindezas tan raras
en el cabo,
que labra como en un nabo
en un madero.
Mi marido es cucharetero,
diómelo Dios y así me le quiero.

A mi lado se me asienta
y saca su herramienta,
la cual es
dos piezas, y uno son tres,
de fino acero.
Mi marido es cucharetero,
diómelo Dios y así me le quiero.

(Floresta, pp. 128-130)

al uso. "Conforme o según el uso" (AS). Vid., asimismo, MG-9, 85-86; MG-24, 33-36; MG-VII, 53-56; Letrillas, MG-XCIV, 81-84.

Versiones explicativas

P: "Este era el vezino amante, y cuyo de Tisbe, gemidora a lo de tortola viuda...." (col. 783)

SM: "Este pues, cuyo dibuxo queda referido, era el vezino, ama[n]te, y cuyo de Tisbe, gemidora al modo de las tortolas quando estan viudas." (51vo)

Comentarios y notas

amante. "Es palabra cortes, y que significa el afecto del animo apassionado." (SM, 51vo)

cuyo. "Es diccion introducida en el lenguage de los valientes, con que significan la persona a quien bien quieren." (SM, 51vo)

Cf. Cervantes, El rufián viudo, en Obras, p. 671:

Nacidas somos; no hizo Dios a nadie a quien desamparase. Poco valgo; pero, en fin, como y ceno, y a mi cuyo le traigo más vestido que un palmito.

tórtola doncella. 'Tisbe.'

tórtola. Es uno de los tópicos más celebrados de la poesía del siglo de oro. Los ejemplos son numerosísimos. Véase, por ejemplo, Eugenio Asensio, Poética y realidad en el cancionero penisnsular de la edad media, 2a ed. (Madrid: Gredos, 1970), p. 235 et sqq.; Marcel Bataillon, Varia lección de clásicos españoles (Madrid: Gredos, 1964), pp. 144-166. Tal vez el tratamiento más conocido sea el romance "Fonte frida, Fonte frida."

Cf.: MG-14, 13-16; MG-40, 41-48; MG-87, 21-24; MG-341, 9-11.

gemidora a lo vïudo. i.e., porque así como la tórtola, Tisbe quedó sin su compañero al recluirla la madre.

Versiones explicativas

P: "...que el mayor encarecimiento de las penas de amor, era como el que escucha el agua sediento, y mira las frutas ayuno, aludiendo a la pena de Tantalo, porque la mayor de los dos amantes era estar tan cerca, sin poder hablarse." (col. 783-784)

SM: "Que entre las muchas penas, y trabajos que passan los amantes no es la menor estar con sed, y oyendo el ruido del agua y no poderla beuer, y estando ayuno y con hambre ver la fruta y no poder comer della." (53ro)

Comentarios y notas

que de las penas de amor / encarecimiento es sumo. 'que entre las penas amorosas la mayor es...'

sumo. Del latín summus, -a, -um 'el mayor, el supremo.' Cf.:

Este [i.e., el andar en coche] era el summo vicio y regalo de las señoras romanas. (Cascales, Cartas filológicas, II, Epístola VII, p. 159)

Suma en DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 64.

escuchar ondas sediento. 'Escuchar el ruido del agua teniendo sed, sin poder beber de ella.'

ondas. Sinécdoque: 'agua.'

quien siente frutas ayuno. 'Quien estando con hambre (ayuno) ve frutas y no puede comer de ellas.'

Los versos 129 a 132 aluden al conocido suplicio de Tántalo, con que se hace hincapié en la separación forzada de los dos vecinos enamorados. Pues, así como Tántalo, rey de Lidia (que hizo servir como comida a los dioses en una visita que recibió de ellos a su propio hijo), fue precipitado, como castigo, en lo profundo del Tártaro, condenado a sufrir sed y hambre horribles teniendo el agua a la altura de su barbilla y las ramas cargadas de fruta al alcance de su brazo--pues ambas cosas se retiraban si intentaba alcanzarlas--, Tisbe estuvo condenada a tener a Píramo al alcance sin poder llegar a él.

Cf.:

Tántalo, Bernard Picart, 1730
manzanas son de Tántalo, y no rosas,
que después huyen del que incitan ahora,
y sólo del Amor queda el veneno.
("La dulce boca que gustar convida," soneto, MG-238, 12-14)
Entre las ondas y la fruta, imita
Acis al siempre ayuno en penas graves:
que, en tanta gloria, infierno son no breve,
fugitivo cristal, pomos de nieve.
(Polifemo, MG-416, 325-328)

siente. "Vale tambien padecer physicamente algun dolor, ò daño: como sentir hambre, sed, &c." (Aut.)

ayuno. Es frecuente el vocablo en Góngora para aludir a la abstinencia de los placeres sexuales:

De vuestra Mesa Redonda
francos paladines hubo,
donde ayunos os sentáis,
y os levantáis más ayunos.
("Diez años vivió Belerma," romance, MG-9, 121-124)

Desayunábanse a días,
y cortábanse las flemas
con dos garnachas maduras
magníficas de Venecia.
("Desde Sansueña a París," romance, MG-25, 61-64)

que me tenga cada día
de sus favores ayuno,
y no se passe ninguno
que no coma a costa mía;
y que su madre y su tía
le den licencia que pueda
recibir de mi moneda
y en lo demás no la den,
no me esta bien.
("Que por quien de mi se olvida," Letrillas, LXIV, 16-24)

Que no hay zorras [i.e., prostitutas] en ayunas...
("Escuchadme un rato atentos," romance, MG-18, 21)

Una viuda recatada
guarda su honor con ayuno,
tocada de veinte y uno
y de ciento destocada.
("Hoy quiero esparcir al viento," Letrillas, LXXVII, 34-37
)

Versiones explicativas

P: "...se prosiguen los sentimientos de Piramo, y la embaxada que le embio Tisbe con vna esclaua. Llamala fatal carauela, porque por medio suyo se concerto la muerte de ambos, y emula del humo, en la ligereça con que traia los mensajes, mas no en el color, porq[ue] era negra como el humo ... Dize despues q[ue] aun a pesar de lo adusto de su color fue Alva; q[ue] le anunciaua el Sol de Tisbe, siendo equivoco de lo blanco, y de la Aurora el epitecto que la da de Alua." (cols. 784-785)

SM: "Estaua Piramo maldiciendo el entredicho de la pared, y llorando el tener a su Tisbe tan vezina, y no poder gozar de ella, por diuidirlos la pared, quando vino vna mulata q[ue] hazia el oficio de tercera, a traerle vn recado a Piramo, q[ue] co[n] ser de color adusto, fue para el alua, pues le traìa nueuas del sol que el tanto amaua." (54vo)

J: "Après qu'on lui eût notifié, sous la forme d'un mur de briques, l'interdiction de voir Thisbé, Pyrame pleurait sur cette séparation que la proximité de sa maitresse rendait encore plus insupportable, lorsqu'il reçut un message qui lui apporta une esclave noir de Thisbé--esclave comparable à une caravelle par ses fonctions, ou à la fumée par sa noirceur (mais contrairement a la fumée, que ne revient jamais à son point de départ, celle-ci faisait le va-et-vient entre les deux amants); malgré sa couleour, ella avait aux yeux de Pyrame la blancheur de l'aube, puisqu'elle était l'annonciatrice du soleil, c'est-à-dire de Thisbé." (p. 32)

Comentarios y notas

intimado el entredicho / de un ladrillo y otro duro. Abl. Abs.: 'notificado de la prohibición por la pared.'

intimado. De intimar, "notificar juridicame[n]te por auto y fê que da el que haze la intima, terminos forenses. Intimar a vno la sentencia, leersela por mando del juez...." (Cov.)

Vid., por ejemplo, este pasaje de la carta fechada 11 de marzo de 1639 enviada por Tamayo de Vargas a Andrés de Uztaroz, en la que se queja acerbamente de la usurpación por parte de Pellicer del título Cronista de su Magestad:

Señor mío: Los días pasados escribí a Umd. lo bien que me parecía que el Sr. D. Francisco de Urrea, nuestro amigo, ubiese deshecho el ierro que los diputados desse Reino, mal informados, avían hecho con este hombre, i que convendría se hiciesse demostración con él, notificándoselo aquí algún ministro del Consejo, por que no se diesse por desentendido. Hoi conviene más esto, porque aviéndolo entendido por lo que io é enseñado el papel, i aviendo visto eso, dice que es sin duda invención del señor Don Francisco, para con este ruido deshacer su autoridad i que se entienda que él no es Chronista, i que esto se puede echar de ver; pues aviendo, según el papel impresso, héchose aquel juicio desde 21 de mayo, no se le á intimado; i que quando se le intime jurídicamente, se valdrá de firme en la Corte del Justicia de Aragón, donde se ventilarán las raçones i motivos que el Reino tubo para degradarle tan [anti?] jurídicamente; i que esto no toca a los diputados; i que así, á embiado poder para conparecer allá i echarlo todo patas arriba como dice.... (citada por Alfonso Reyes, "Pellicer en las cartas de sus contemporáneos," en Cuestiones gongorinas, vol. VII de las Obras completas de Alfonso Reyes [México: Fondo de Cultura Económica, 1958], p. 138)

"Declarar, notificar, hacer saber alguna cosa" (Dic. Juríd.). Vid.:

...y así, desde ahora intimo a vuesa merced, señor escudero, que corra por su cuenta todo el mal y daño que de nuestra pendencia resultare. (Cervantes, Quijote, II, Cap. XIV, p. 1539)

Cf.: MG-Epistolario, 61, 980; MG-Epistolario 62, 984; MG-Epistolario, 63, 986; MG-Epistolario, 69, 995; MG-Epistolario, 84, 1015.

Según estas definiciones parece errónea la interpretación que da SM (quien, además, nos da "intimando" en vez de la forma más comprensible "intimado" que ya había dado en el texto al comienzo de sus comentarios): "Estaua Piramo maldiciendo el entredicho de la pared" (54vo). SM, pues, atribuye a la palabra un sentido que no parece tener.

entredicho. "Comunmente se toma por la ce[n]sura q[ue] el juez Ecclesiastico fulmina co[n]tra el inobedie[n]te, y rebelde, a los ma[n]datos de la Iglesia, prohibiendole la entrada en ella, co[n] las demas penas q[ue] dispone el derecho canonico, a q[ue] me remito: cierra[n]se las puertas de la Iglesia, dize[n]se los oficios diuinos è tono, y retiradame[n]te. Dixose entredicho. Lat. interdictu[m], a verbo interdico, quod generaliter nihil aliud est quà prohibere, & denu[n]tiare, & interdictum, vetatio, & prohibitio. Hinc interdicta praetorum, dicuntur formae, & conceptiones verborum, quibus praetor, aut iubebat aliquid fieri, aut prohibebat: quod tunc maxime faciebat, quù de possessione inter aliquos co[n]tendebatur." (Cov.)

"Generalmente tomado, significa prohibición y mandato para no hacer ni decir tal ò tal cosa." (Aut.)

Cf.:

Pon tú el entredicho ahora,
que mi amor pondrá el cessatio.
(Las firmezas de Isabela, MG-421, II, 1472-1473)

de un ladrillo y otro duro. 'por la pared.'

apartamientos conjuntos. Antífrasis. Góngora se refiere humorísticamente no sólo a la separación de los dos enamorados, sino también a sus viviendas contiguas.

conjuntos. 'unidos.' Deriv. culto de coniunctus, part. pasivo de coniungere, -iunxi 'unir.'

fatal carabela. 'la mulata, esclava de Tisbe.' En Ovidio no aparece intermediario alguno ("conscius omnis abest," IV, v. 63). Pero Góngora introduce en la fábula a esta mulata maloliente y continúa asi la tradición celestinesca española a la vez que da golpe mortal a fábula tan manida como la que trata. Con ese "fatal carabela" empieza una serie de metáforas náuticas.

fatal. Cov.: Vale tanto 'funesto, pernicioso' como "cosa pertenecie[n]te al hado." SC, III, p. 472: "Se deduze de la Latina, Fatalis, fatale, segun los Gramaticos, Aliquando accipitur pro eo quod fatum hoc est mortem affert." DA, "Lista de palabras afectadas según censuras y parodias literarias del siglo XVII," p. 100.

carabela. "Propiamente se llama entre la gente marítima vn vaso pequeño q[ue] de ordinario sirue de lleuar, y traer auisos a las naues mayores, y porque està breado con pez, y esta mulata era adusta, y lleuaua y traia los recados a estos amantes, habla della en metafora de carauela." (SM, 55ro)

Cf.:

No carabela, no zabra
traerá el aviso, que es mucho...
----------------------
(MG-166, 36-37)

En cuanto a la intención de Góngora de sugerir el color de la mulata con este vocablo, afirma F. Lázaro que el poeta más bien "ha incorporado a la noción de carabela 'embarcación de enlace,' la de cárabo, que designa, a la vez, una pequeña nave musulmana, y el autillo, ave nocturna parecida a la lechuza. De cárabo, pues, cuyo diminutivo podría ser carabela, según apunta Covarrubias, sale la nota de negrura, y las subsidiarias de nocturnidad y rapacería que, seguramente, confía Góngora a su metáfora." ("Dificultades en la Fábula de Píramo y Tisbe," en Estilo barroco. Personalidad creadora, p. 70)

émula, mas no del humo / en los corsos repetidos. "Llamala emula del humo, porque en la color negra le parecia, Y no emula, porque el humo en saliendo no buelue adonde tuuo principio. Y esta mulata era muy al contrario del, porque iba con recados a Tisbe, y boluia con las respuestas." (SM, 55ro-55vo)

P, al contrario, lee "en los corchos repartidos" y da esta explicación: "Llamala ... emula del humo, en la ligereça con que traia los mensajes, mas no en el color, porq[ue] era negra como el humo. Prosigue la alegoria de auerla llamado Carauela, dizie[n]do q[ue] venia e[n] dos corchos repartidos en las chinelas. Algunos M.S. leen Repetidos, pero mal." (col. 785)

Nos parece que el texto de SM está más en armonía con el espíritu estrafalario del poema que el de P, el cual censura SM con justa razón (vid. 55vo et sqq.).

émula. "Emulo, el contrario, el embidioso en vn mesmo arte, y exercicio, q[ue] procura siempre auentajarse ... Trae orige[n] del verbo Lat. aemulor, aris. imitor, & interdum inuideo" (Cov.). DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 54; "Lista de palabras afectadas según censuras y parodias literarias del siglo XVII," p. 100.

humo. Cf. el proverbio "la ida del humo;" i.e., "¡ojalá tu ida sea como la del humo!" Eso es, "que nunca vuelvas así como el humo no vuelve, ni puede volver, a su punto de origen."

corsos. Italianismo, deriv. del lat. cursus, -us (m) 'carrera.' "Corso, vale anche Viaggio fatto per acqua, Navigazione diretta ad un luogo, ed altresì Direzione tenuta navigando." (Vocabulario degli Academici della Crusca, 5a impressione, vol. III, parte prima [Firenze, 1878], s.v.)

Como se ve, aquí no sólo tiene el vocablo este significado, en conformidad con la metáfora náutica que se viene sosteniendo, sino también la de 'carreras, correrías.' Los corsos repetidos son así, pues, el ir y venir de la mulata en su capacidad de tercera de los dos amantes. F. Lázaro sugiere, además, que el vocablo contribuye de nuevo a la nota de rapacidad por estar etimológicamente vinculada a corsario. (Cf. Cov., s.v. corso: "Corso, es termino Italiano, vale cursus. Andar en corso, andar robando por la mar, de donde se dixo Corsario.")

repetidos. Se usa con sentido etimológico. De repetere 'volver.' DA, "vocablos cultos de la Soledad primera," p. 63.

aferró puerto seguro. '[la mulata] llegó ante Píramo.' El verso hace recordar, también, otra frase corriente de la época. Vid.:

A buen puerto habéis llegado / las niñas de daca y toma... (Quevedo, "Responde a la socaliña de unas pelonas,"en Obras, II, p. 274)

¿Venís a hurtar por ventura? Porque ... habéis llegado a buen puerto. (Cervantes, La gitanilla, en Obras, p. 945)

aferró Término náutico. Aferrar, "asegurar la embarcación echando los ferros o anclas para que agarren en el fondo. U. t. c. intr. y en sent. fig" (Diccionario histórico de la lengua española, fasículo VII [Madrid: Real Academia Española, 1967]). Góngora usa el verbo con un compl. directo (puerto seguro) que designa el lugar donde se ancla la embarcación.

puerto seguro. 'Píramo.'

seguro. Usado con sentido náutico. Véase:

Respira y buelve sobre tí, no desesperes; que el mismo Dios que permitió tu flaqueza y cayda, ésse mismo podrá levantarte del cieno, y ésse mismo podrá trocar esta borrascosa tormenta en tranquilidad y seguro puerto. (Céspedes y Meneses, Varia fortuna del soldado Píndaro, 202, p. 183)

Significa también 'cierto, indubitable,' pues se da a entender que la mulata sabía que sus tercerías no quedarían sin remuneración.

familïar tapetada. "Parece que Don Luis se acordaua quando fingia a esta mulata esclaua de Tisbe ... del refran Castellano y Latino, Que los criados son familiares enemigos" (SM, 55vo). Doña María de Zayas alude a este mismo refrán en La fuerza del amor:

...siento mucho ver mi fama en lenguas de la poesía y en las cuerdas de esa laúd, y lo que peor es, en boca de ese músico, que siendo criado, será fuerza ser enemigo. (Novelistas posteriores a Cervantes, II, p. 562)

familïar. Del latín familiaris, -aris 'que forma parte de los esclavos de una casa.' Vid.:

No se concebía antaño escritura dotal de doncella acomodada en que faltase su esclava negra guardando las puertas, ó puesto al cuidado de las caballerizas. En Sevilla, sobre todo, eran comunísimos, por el tráfico y comercio con las Indias, y en su placetilla del barrio de Santa María la Blanca acostumbraban á juntarse infinidad de ellos. (nota de Agustín G. de Amezúa y Mayo en Cervantes, "El casamiento engañoso" y el "Coloquio de los perros" [Madrid: Bailly-Bailliere, 1912], p. 508)

Hay diéresis que divide el vocablo en cuatro sílabas etimológicas. Góngora alude, además, a la fisonomía nada agradable de la esclava alcahueta al sugerir otra acepción del vocablo: "Tambien llaman familiares a los demonios que tienen trato con alguna persona ... Los que tienen poca conciencia suelen hazer pacto con el demonio, y tratar con el familiarmente, y por esto los llamaron familiares." (Cov.)

(Quede anotado que familiar es también "el Ministro del Santo Oficio." [Aut.])

Cf.:

--Yo soy, señor Licenciado, que estoy en esta redoma, adonde me tiene preso ese astrólogo que vive ahí abajo, porque también tiene su punta de la mágica negra y es mi alcaide dos años habrá.
--Luego, ¿familiar eres?--dijo el Esltudiante.
--Harto me holgara yo--respondieron de la redoma--que entrara uno de la Santa Inquisición, para que, metiéndole a él en otra de cal y canto, me sacara a mi desta jaula de papagayos de piedra azufre. (Vélez de Guevara, El diablo cojuelo, en La novela picaresca española, II, Tranco primero, p. 697)

Contaban al catalán y al portugués lo de aquellos que me venían a buscar; decían entrambos que eran demonios, y que yo tenía familiar. (Quevedo, El buscón, en La novela picaresca española, II, Libro Tercero, Cap. VI, p. 71)

...y después de haberles dado a entender ser lusitano, les pedí que me amparasen, para ayuda de poder llegar a la ciudad de Viena, adonde iba en busca de unos deudos míos, y por venir pobre y derrotado, huyendo de familiares a quienes no bastaban conjuros ni compelimientos de redoma, y que por lo que sus mercedes sabían habían quemado a mi padre, cuyas cenizas traía puestas sobre el alma y al lado del corazón. (Vida y hechos de Estebanillo González, hombre de buen humor, compuesta por él mismo, en La novela picaresca española, II, cap. V, p. 850)

tapetada. "Tapetado, da. adj. Color obscuro, o prieto" (Aut.). Cf.:

Tiñase quien quisiere, que yo tengo por mejor lo claro que lo oscuro, el día que la noche, lo blanco que lo negro. Más quiero parecer paloma que cuervo, más hermoso es el marfil que el ébano. Si como las barbas pasan de negras a blancas, pasaran de blancas a negras, ¿cuánto más odiosas fueran por el color tapetado? (Espinel, Vida de Marcos de Obregón, en La novela picaresca española, I, Libro I, Descanso V, p. 1174)

Iba en jubón de holanda blanca acuchillado, con unas enaguas blancas de cotonía, zapato de ponleví, con escarpín sin media, como es usanza en esta tierra entre la gente tapetada. (Vélez de Guevara, El diablo cojuelo, en La novela picaresca española, II, Tranco VIII, p. 727)

Véase también Quevedo, "Boda de negros," en Obras, II, vv. 25-28, p. 243:

Iba afeitada la novia
todo el tapetado gesto
con hollín y con carbón
y con tinta de sombreros
.

Este vocablo conlleva también el sentido de tapetado: "el cuero embesado, dado color negra, dixose del verbo Castellano tapar, porque los tales cueros, aunque tengan muchas manchas se tapan con la tinta, y el color negro." (Cov.)

Góngora nos presenta, pues, a la recadera como una esclava feísima, de piel negra y áspera como el envés de un cuero, y cuya negrura subraya aún más con el cultismo del verso siguiente.

adjusto. Part. pas. de aduro, -ussi, -ustum 'quemar, tostar.' Se refiere al color negro de la mulata. Vid. SC, comentando el verso "del perezoso Volga al Indo adusto" (Polifemo, v. 408): "Al Indo con propiedad llama adusto, porque los desta region son por la calidad del aire, ò por la naturaleza de las aguas obscuros y negros" (I, 405ro). DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 49; "Lista de palabras afectadas según censuras y parodias literarias del siglo XVII," p. 95.

que, aun a pesar de lo adusto, / Alba fue. 'Que, aun a pesar de su color negro y su fealdad, a Píramo le parecio Alba.' Se juega con varias acepciones de la voz "alba": (a) 'blanca' (del latín albus, -a, -um), sentido que se contrapone humorísticamente al "adusto" del verso anterior; (b) 'amanecer,' pues así como el alba anuncia la primera luz del día, la mulata le anuncia a Píramo alegres noticias de Tisbe, su sol; (c) 'Aurora, diosa del amanecer.'

a pesar de. Otra fórmula sintáctica frecuente en la poesía de Góngora. Este uso reiterado de "a pesar de" fue censurado por Jáuregui. Vid. Antídoto, en Gates, Documentos gongorinos (México: El Colegio de México, 1960), pp. 110-111. Véanse, también, los versos 507-508 de esta misma Fábula.

Alba. DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 50; "Lista de palabras afectadas según censuras y parodias literarias del siglo XVII," p. 95.

tantos solares anuncios. 'Las alegres noticias de Tisbe que le traía la esclava.' Se continúa la metáfora que se ha venido sosteniendo: La mulata es alba que anuncia, no la luz del día, sino noticias de Tisbe, sol de Píramo.

solares. i.e., porque vienen de Tisbe, sol de Píramo.

anuncios. DA cita anunciar como cultismo en "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 50.

Versiones explicativas

P: "Luego escriue que le puso vna guirnalda de Ligustros, sobre la cabeça que es lo mismo que la Alheña. No ha[n] querido perdonar a D. L. los Criticos en esta copla; sino q[ue] le han culpado. El sentido es claro que le puso vna Guirnalda de Ligustros sobre los cabellos, que en Andalucia llaman Passas en siendo de negra." (col. 785)

SM: "Gustoso Piramo con la venida de la mulata de parte de su ama, en agradecimiento del recado propuso dar calidad a sus passas al modo del Alua, con vna corona de alheña, ò flores blancas." (58ro)

J: "Il voulut rendre hommage à ses cheveux crépus, et la couronner comme l'Aurore (traditionnellement couronnée de fleurs) avec des rameaux de 'ligustre;' que les critiques, qui m'ont déjà reproché tant de latinismes, me pardonnent celui-ci." (p. 23)

Comentarios y notas

calificarle. "Calificar. Vale assimismo ennoblecer, ilustrar, acreditar alguna persona o cosa" (Aut.). Cf.:

Las redes califica menos gruesas,
sin romper hilo alguno,
pompa el salmón de las reales mesas,
cuando no de los campos de Neptuno,
y el travieso robalo,
guloso de los Cónsules regalo.
(Soledad segunda, MG-419, 96-102)

pasas. "Passas llaman en Andalucia a los cabellos de las negras, y si bien esto es muy sabido, se comprueua de un Roma[n]çe del mismo D. L. q[ue] empieza, Tendiendo los blancos paños, en la copla que dize:

Haziendo que vna guitarra
Las negras sienes le apriete
Musica siembra en sus passas,
Y en el campo pinauete." (SM, 58ro)
----

a fuer de. 'A la manera de.' Cf. Castillejo, Sermón de Amores,en Obras, ed. J. Domínguez Bordona, Clásicos Castellanos 72 [Madrid: Espasa-Calpe, 1960], vv. 2392-2396, p. 88:

Mostróse el Amor parcial
Porque mejor se hiciese;
Que era menester que fuese,
------------
A fuer de España, al corral
De contino.

Estaba yo entonces bizarrísimo, con aquella gran cadena que vuesa merced debió de conocerme, el sombrero con plumas y cintillos, el vestido de colores, a fuer de soldado, y tan gallardo a los ojos de mi locura, que me daba a entender que las podía matar en e aire. (Cervantes, El casamiento engañoso, en Obras, p. 1166)

...vio en él un hombrecillo de pequeña estatura, afirmado en dos muletas ... los pelos de su nacimiento, ralos, uno aquí y otro allí, a fuer de los espárragos, legumbres tan enemigas de la compañía, que si no es para venderlos en manojos no se juntan. (Vélez de Guevara, El diablo cojuelo, en La novela picaresca española, II, Tranco I, p. 698)

Enamoréme a fuer de discreto de manos blancas y ojos negros. (Juan Cortés de Tolosa, Lazarillo de Manzanares, ed. Giuseppe E. Sansone, Clásicos Castellanos 186 [Madrid: Espasa-Calpe, 1974], p. 106)

Aurora. "Fingen los Poetas auer sido la Aurora vna diosa hija de Tita[n], y de la tierra, madre del lucero, y de los vientos, casò con Titho[n], y huuo en el a Memnon ... danle los Poetas varios epitetos, llamandola clara, fulgida, aurea, blanca, roscida, purpurea, aljofarada, humida, luzifera, praeuia, flaua, rubicunda, hermosa: y otros muchos, segun el proposito, y ocasion en q[ue] se haze mencion della." (Cov.)

"Los poetas dizen, que sale la Aurora coronada de flores, y en essa alusión D L auie[n]do llamado a la Negra Alua, la corona de Ligustros flores blancas." (P, col. 785)

Cf.:

Tras la bermeja Aurora el Sol dorado
por las puertas salía del Oriente,
ella de flores la rosada frente,
él de encendidos rayos coronado.
(soneto, MG-218, 1-4)

Raya, dorado Sol, orna y colora
del alto monte la lozana cumbre,
sigue con agradable mansedumbre
el rojo paso de la blanca Aurora.
(soneto, MG-221, 1-4)

De el verde margen otra las mejores
rosas traslada y lilios al cabello,
o por lo matizado o por lo bello,
si Aurora no con rayos, Sol con flores.
(Soledad primera, MG-418, 247-250
)

DA, "Vocablos cultos de la Soledad primera," p. 51.

propuso. 'Hizo propósito de.' Cf.: "Proponer. Vale también determinar, ò hacer propósito de executar, ò no, alguna cosa." (Aut.)

los Críticos me perdonen / si dijere con ligustros. Parece ser recalco de la muy extendida costumbre de pedir perdón cuando se nombra algo bajo o vil (bien que aquí, al contrario, se disculpa Góngora por emplear un cultismo):

En esto sucedió acaso que un porquero que andaba recogiendo de unos rastrojos una manada de puercos (que, sin perdón, así se llaman) tocó un cuerno. (Cervantes, Quijote, en Obras, I, cap. II, p. 1223)

...entró un chirimía de la bellota, digo un porquero; conocílo por el (hablando con perdón) cuerno que traía en la mano. (Quevedo, El buscón, en Obras, I, Libro segundo, cap. IV, pp. 47-48)

Cf., también:

llegó en un rocín muy flaco
el noble Alcaide de Sesto
y la Alcaidesa en su asno
(con perdón de los cofrades).
("Aunque entiendo poco griego,"
romance, MG-64, 72-75)

Por niñear, un picarillo tierno,
hurón de faltriqueras, subtil caza,
a la cola de un perro ató por maza
(con perdón de los clérigos) un cuerno.
(soneto, MG-251, 1-4)

Vid., además, lo ya dicho de los vv. 15-16.

Críticos. Cov.: "Vale tanto como judicial, ô judiciario, critikos, del verbo crinein, a iudicando, y de aqui se dixeron criticos los que juzgan, y examinan co[n] rigor las Poesias, y las escrituras, y obras de otros." Primera documentación, según Corominas: 1615, en Góngora.

Mas en conformidad con la intención de Góngora son los sentimientos de Rodrigo Caro para con los críticos (Rodrigo Caro, Días geniales o lúdicros, ed. Jean Pierre Etienvre, Clásicos Castellanos 213 [Madrid: Espasa-Calpe, 1978], Diálogo VI, 7, pp. 261-262):

Ese es un género de gente pestilencial que se ha pegado de unas ciudades en otras y ya casi llega a las aldeas el contagio ... Estos son semejantes a aquella diosa Até de homero, de la cual dice se derivan todos los males, que todo lo anda, y es tan perniciosa que, dando con su cabeza en las nubes, pone los pies sobre todas las cabezas de los mortales, a los cuales apesta e inficiona su aliento; y es tanta su malicia, que se atreve a poner lengua en el mismo Júpiter y los demás celestiales. Finalmente, ésta es la calumnia cuyos sacerdotes, si tan venerable nombre merece tan infame gente, son los maldicientes ... No digo yo que no son dignos de temer los críticos, mucho más que aquellos días que los médicos llaman críticos de las enfermedades, porque en éstos alguna vez dan muestra de mejoría los enfermos; mas aquéllos siempre desafucian sin piedad y muchas vexes sin juicio, como lo promete su nombre, haciendo contra lo que profesan.

ligustros. "alheñas.' DA, "Lista de palabras afectadas según censuras y parodias literarias del siglo XVII," p. 103.

Sutilmente nos descubre Góngora una broma suya: las "pasas" de la esclava (es decir, el pelo ensortijado y crespo) aparecen como frutos de ligustro. El contraste es, de nuevo, entre los colores blanco y negro. Anota F. Lázaro, además, que "interpretados desde otra intención, estos versos quieren decir también: 'Píramo determinó calificarles sus cabellos, a fuer de aurora que era; pero con ligustros;' el chiste surge al contrariar el tópico de la floral corona blanca del alba, atribuyéndole a ésta cualidades negras, propias de la alheña." (p. 104)